EDMONTON.- Los gigantescos incendios forestales que afectan a la provincia canadiense de Alberta continuaron extendiéndose velozmente a causa de fuertes vientos de hasta 40 kilómetros por hora, informó ayer el Servicio Forestal Canadiense (CFS, por sus siglas en inglés). El área devastada por el fuego alcanzó los 1.000 kilómetros cuadrados, informó el gobierno provincial en Edmonton, capital de Alberta. Fort McMurray, la ciudad más afectada por los incendios con 90.000 habitantes, fue evacuada en su totalidad apenas las llamas alcanzaron sus inmediaciones. Por el momento no se registraron fatalidades, según las autoridades provinciales. Los incendios ya destruyeron más de 1.600 edificios en la zona. Los evacuados, que se refugiaban en campamentos de trabajadores petroleros al norte de la ciudad, emprendieron ayer una nueva retirada ante el avance de las llamas. Fueron acompañados por agentes de la policía en tierra y helicópteros militares. Las autoridades buscaban que los evacuados dejaran el lugar al considerar que no estaban preparados para recibir a las más de 25.000 personas que huyeron de la zona, mientras las provisiones comenzaban a escasear. También había temor de que se iniciara un nuevo foco de incendio cerca de los campamentos. 
Mientras los cambiantes vientos dirigieron el principal foco del fuego hacia el sudeste, lejos de Fort McMurray, otros pueblos como Anzac siguen bajo amenaza. Las autoridades esperan que el viento vuelva a cambiar y se dirija al norte, lejos de Anzac, ubicada 40 kilómetros al sur de Fort McMurray. (DPA)

EDMONTON.- Los gigantescos incendios forestales que afectan a la provincia canadiense de Alberta continuaron extendiéndose velozmente a causa de fuertes vientos de hasta 40 kilómetros por hora, informó ayer el Servicio Forestal Canadiense (CFS, por sus siglas en inglés).

El área devastada por el fuego alcanzó los 1.000 kilómetros cuadrados, informó el gobierno provincial en Edmonton, capital de Alberta. Fort McMurray, la ciudad más afectada por los incendios con 90.000 habitantes, fue evacuada en su totalidad apenas las llamas alcanzaron sus inmediaciones. Por el momento no se registraron fatalidades, según las autoridades provinciales.

Los incendios ya destruyeron más de 1.600 edificios en la zona. Los evacuados, que se refugiaban en campamentos de trabajadores petroleros al norte de la ciudad, emprendieron ayer una nueva retirada ante el avance de las llamas. Fueron acompañados por agentes de la policía en tierra y helicópteros militares. Las autoridades buscaban que los evacuados dejaran el lugar al considerar que no estaban preparados para recibir a las más de 25.000 personas que huyeron de la zona, mientras las provisiones comenzaban a escasear.

También había temor de que se iniciara un nuevo foco de incendio cerca de los campamentos. Mientras los cambiantes vientos dirigieron el principal foco del fuego hacia el sudeste, lejos de Fort McMurray, otros pueblos como Anzac siguen bajo amenaza. Las autoridades esperan que el viento vuelva a cambiar y se dirija al norte, lejos de Anzac, ubicada 40 kilómetros al sur de Fort McMurray. (DPA)